En medio del cafetal y los jardines asoma el restaurante, con su deck de madera. El desayuno aquí: en medio de flores y colibríes, con aire fresco y limpio de la mañana inundándolo todo, con el fondo de la Cordillera Central y el vergel de la finca como fresco decorado, es el inicio de una experiencia de alta cocina en Finca Lérida.

En este pequeño paraíso, hemos diseñado un menú clásico pero enriquecido con creaciones propias, una cocina de sazón fresca y crujiente, y de fina gastronomía. Mariscos, carnes, pastas, sopas, emparedados gourmet y platillos de la región se disfrutan acompañados por el canto de las aves y las vistas de nuestra antigua y bellísima finca de café.